Escuela, escuela…

La escuela es vida. La vida es escuela.


Deja un comentario

Siete semanas y media

No, no. El curso es bueno, pero no tanto como para hacerlo al compás de “You can get your hat on”.

El título viene a cuento porque aunque la duración estimada del curso es de siete semanas, que se cumplen en unos días, aún me quedará después de este artículo, colaborar con mi comunidad de aprendizaje (Gamificación) en el reto planteado por el equipo organizador del curso (a mi modo de ver la actividad más complicada por muchas y variadas razones). Obviando esta última actividad, me propongo escribir una valoración de mi experiencia con eduPLEmoc en las siguientes líneas.

Me resulta tan difícil hacer una completa valoración de este curso como difícil me ha parecido el curso en sí mismo.

Y esto, creedme, no es un comentario negativo.

He de decir, con todo fundamento, que las actividades que han guiado mi aprendizaje a lo largo de estas últimas siete semanas han cambiado mi percepción acerca de muchos aspectos de mi profesión. Sería prolijo extenderme en ellos; baste decir como resumen que ya no considero que nuestro sistema educativo (pobrecito) esté anclado. Al menos, no en su totalidad.

Hasta ahora he sido ignorante de todos los movimientos y personas que desde hace un tiempo piensan, como yo lo hago también, que es necesario dar la vuelta a la metodología decimonónica, a las evaluaciones basadas exclusivamente en tests y exámenes, en horarios y asignaturas “contenedor”, en una formación académica tradicional y sin un previo análisis prospectivo. Siempre había considerado que alguien innovaba, que había alguna experiencia merecedora de atención y estudio, pero nunca pensé en la dimensión de esta inquietud. Y esto lo cambia todo.

No digo que haya tenido una revelación, claro. Tampoco me atrevería a adjudicar al diseño de eduPLEmooc el hecho de que mi percepción de la realidad educativa haya cambiado tanto. Pero sí que tengo que agradecer a los tutores y a su equipo la dedicación, la profesionalidad y el buen hacer. Han planteado un curso sobre una filosofía educativa perfecta: aprender basándose en valores de peso, como son la la asesoría de los expertos, la colaboración entre iguales, el atrevimiento personal para mejorar o la conciencia crítica.

🙂 Me quedo, a nivel individual, con la idea de haber asimilado en profundidad los conceptos de entorno personal de aprendizaje e identidad digital. Probablemente hubiera podido seguir utilizándolos sin problema del mismo modo que hace dos meses; sin embargo, ahora podría hablar de ello con mucha mayor propiedad. Esto no es baladí. Reorientar mi formación y, además, hacerlo a través de las redes sociales va a ser, sin duda, un nuevo comienzo.

😦 Y, no obstante, el principio no fue fácil… Herramientas nuevas, actividades que realizaba por primera vez, la presión de saber que tu trabajo será publicado y visible por tantos compañeros-as, el uso simultáneo de cinco, seis, siete aplicaciones. ¡Una locura!

Captura de pantalla 2014-02-25 a la(s) 23.34.19

🙂 No lo valoro negativamente. Entre las herramientas visitadas, uno se va quedando con las que más se ajustan a las necesidades o gustos.

😦 En cambio, sí considero mejorable la plataforma de EDUCALAB. Me ha resultado muy complicado seguir los debates, y he perdido mucho tiempo incluso para hacer una simple entrada… Pienso que podría considerarse “aligerar” su aspecto y eliminar algún menú, para evitar confusiones. Yo me he sentido mucho más cómodo escribiendo en el blog y en twitter; a fin de cuentas, la red social se basta para que podamos compartir todo cuanto deseemos. (Sé que es fallo mío, pero como ejemplo puedo decir que la figura del mentor fue desconocida para mí hasta esta misma semana.

😦 La dedicación horaria estimada es escasa. Yo he empleado más de cuarenta horas, con total seguridad. Y, aún con todo el tiempo empleado, me quedo con gana de leer muchos más trabajos y aportaciones de algunos compañeros-as en concreto.

🙂 Me encantó, sin embargo, la experiencia de las evaluaciones P2P. Lástima que no todos hagan “retroalimentación”. Yo tampoco lo hice la primera vez, debido a mi desconocimiento del uso correcto de la plataforma.

En definitiva, considero que el curso es muy recomendable. Si la situación personal acompaña, será muy productivo para cualquiera que decida emprenderlo. Yo lo comencé sin saber muy bien dónde me metía, ahora estoy muy satisfecho de haberme atrevido a hacerlo. Os dejo, en formato storify, un repaso de estas siete semanas (queda la media).

Mi storyfy

Anuncios


Deja un comentario

¡Y no olviden desvirtualizarse y mineralizarse…!

(Marta, con tu permiso, te tomo prestada la broma para el título).
En los prolegómenos de nuestro MOOCafé en Oviedo comentábamos que lo único malo de la experiencia podría ser el nombre: actividad para desvirtualizarse… Así que, como es propio de las personas que compartimos generación, recordamos nuestras risas infantiles: ¡Superratón y su último mensaje: “y no olviden vitaminarse y mineralizarse”! (para seres más jóvenes véase video al final).
Y desde luego que así fue. No podría escribir ningún otro aspecto que pudiera mejorar la reunión que tuvimos en la Cafetería La Pepa. En torno a unos cafés e infusiones, cara a cara, codo con codo, ocho maestras-o fuimos desgranando ideas y sentimientos acerca de nuestro día a día.
Bien es cierto que al inicio comentamos temas referidos al curso eduPLEmooc, claro. Ahí las conversaciones se trufaban inexorablemente con palabros llenos de sentido solo para iniciados: storify, scoopit, mooc, livestream… Tanto es así que tengo que agradecer a mi compañera Jocelyn -que aceptó encantada el reto de acudir conmigo aunque no está siguiendo el curso- la determinación de quedarse y no salir huyendo…
Pero esto solamente fue un inicio superficial. En seguida llegaron los argumentos, y, con ellos, las emociones. Nos presentamos (más o menos brevemente) y abrimos fuego con algo aparentemente suave, “cómo nos gustaría que fuera la educación del siglo en el que vivimos”. Fue un momento de imposible retorno, un inicio de conversación bien moderada pero tan fluida y plena que todas y todos pudimos expresar qué diferente habría de ser de lo que actualmente es; cómo nos condiciona y apreta el currículo, así como su muchas veces sustituto, el libro de texto; en qué modo se hace tan difícil trabajar con niños y niñas del siglo XXI en un marco pedagógico casi del XIX; qué gran necesidad hay de mejorar la formación universitaria (y la continua); dónde se puede encontrar la ilusión para trabajar mejor…
El tiempo pasó volando. Nadie dejó de intervenir una y otra vez. Todas-o estuvimos tan de acuerdo en tantas cosas… que realmente la tarde contribuyó a insuflar esperanza y ánimos. La desvirtualización tuvo, por eso, un efecto inesperado. Todos opinamos del gran valor del mooc, de la buena capacidad de mejora que nos ofrece un buen PLE en las redes; pero, al final, la red cercana, el contacto humano, aunque provenga del virtual mundo de la web social, proporciona el impulso definitivo y real.
Pensar que en otras decenas de sedes ocurrió algo similar me hace ver que la escuela no está parada. Acaso el que estaba parado era yo, quejándome de ver las cosas en franco deterioro. Me siento agradecido al ver que el uso de las TIC y el impulso de la red, lejos de ser algo snob, hipster o frikie (que algo también lo tiene), puede y debe ser una alternativa y/o una excusa para el cambio de modelo educativo. Y si, además, podemos mantener ese contacto nuevamente a través de nuestras cuentas, pues muchísimo mejor. Así lograremos mantener la velocidad de crucero necesaria. Desde luego, yo no pienso volver a parar…
Gracias a Nieves y Lucía por su apoyo logístico, a Mª José, Rosana, Transi y Marta por sus aportaciones siempre interesantes y cargadas de experiencia-s. Y gracias, Jocelyn, porque no solo no huiste, sino que te integraste como una tertuliana más de pleno derecho.
Pero… ¡no se vayan todavía amiguitos, aún hay más…! (Podéis visitar mi storyfy en el enlace inferior)

Mi storyfy


Deja un comentario

Medicina preventiva

Curación de contenidos… un concepto nuevo (nuevo, desde el punto de vista del sentido de su aparición -respecto a una web más actual- y no porque haya surgido recientemente). Aunque ya lo hemos estado trabajando en la unidad anterior, y dado que la infografía se refiere a esta “nueva” idea, no quiero dejar pasar la ocasión de referirme de nuevo a ello.
He dispuesto en el gráfico herramientas que me sirven para filtrar contenidos, refiriendo esta labor, claro está, al trabajo en el aula, a las tareas propuestas a los niños y niñas. Están algunas aplicaciones conocidas en el curso, pero también algunas “antiguas”: las webquests y los libros de texto. Y es que siempre se han filtrado contenidos; siempre se ha tratado de facilitar la búsqueda de la información adecuada…
¿Qué cambia, entonces? A mi modo de ver lo verdaderamente importante estriba en la idea de que los niños y niñas sean más libres a la hora de realizar esa búsqueda. Que tengan más opciones que antes; y que sientan la opción de búsqueda como algo verdaderamente propio. Es necesario dotarles de mayor protagonismo, en eso estoy completamente de acuerdo; y esa es una de las mejores razones por las cuales apostar por el cambio. Darles la iniciativa y advertirles acerca de los obstáculos y dificultades.
Intentémoslo, porque más vale prevenir que “curar”.

Las infografías, por otro lado, son una herramienta muy interesante. Sin embargo, desde mi perspectiva de profesor de 5º de Primaria, me parece adecuada para cierto tipo de alumnado, aquél que ya tiene sus capacidades en un alto grado de desarrollo. Mi trabajo en esta actividad me anima a planificar su uso en el aula. Veremos.

Infografía

Infografía sobre filtrado de contenidos